LA PRIMERA EXPOSICION MARCA, LA SEGUNDA MOTIVA, LA TERCERA ILUSIONA… … …
Tengo que dedicar unas líneas a la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid tal y como funcionaba cuando yo la conocí. Nos daba la oportunidad a los artistas de menos de 30 años para poder exponer pintura, fotografía, escultura, instalaciones, poesía… y realmente toda idea buena que surgiera de cualquier disciplina artística. Expuse en diferentes lugares, La Galería D, el Mercado Puerta de Toledo y la sala Galileo Galilei…
La Galería D fue la primera. De poco sirve buscarla porque ya no existe, actualmente es un restaurante de la Calle Coloreros de Madrid, muy cerca de la conocida Chocolatería San Ginés.
Aquello resultó en una mezcla de toma de contacto con el público y a la vez conmigo mismo. Un aprendizaje en muchos aspectos, aristas que hay que limar, otros aspectos que refinar, afinar, perfeccionar, proyectar, etc…
Expuse siempre en solitario una colección en constante evolución de fotografías en blanco y negro que, en su mayoría, coloreaba a mano dándoles una dimensión diferente a la realidad y otorgando más valor a cada pieza que resultaba ser única.
La experiencia de hacer una exposición y mostrar lo que uno hace, lo que piensa, lo que escribe… es algo muy especial y constructivo. Hay que estar preparado para todo tipo de opiniones y sensibilidades pero en definitiva supone una vivencia que construye persona y te rodea de un halo de armonía. Siempre lo recomendaré a todo el mundo.